miércoles, 4 de junio de 2014

Espérame

Espérame, 
que ya llego, 
espérame , 
te lo ruego. 

La puerta 
está engalanada, 
sabe que vienes,
que aguardas
en su arcada.

Sabe que el mundo,
al mirarte
cuando pase,
le dará
también su mirada.

Mi puerta está contenta,
tu perfume
la embelesa,
tu figura
le atraviesa
la madera
del dintel,
la pintura,
su pincel,
la hermosura
que te enmarca,
como un cuadro,
una estampa.

Espérame,
amor mío,
espérame
te lo pido,
que ya estoy allí,
pero mi puerta
te quiere más
.........a tí.

Javi Lobo.

Tenemos un dilema

Tenemos un dilema, 
o yo no me voy, 
o tu te quedas. 
Mientras lo piensas, 
y lo manoseas 
dime, que quieres que sea, 
tu sillón, 
o tu sofá,

Si te quedas,
siéntate en tu sillón,
con lo cómodo que soy yo,
no tardarás
en sentirte arropada,
desplomada en mi sopor.

Si te quedas,
lánzate a tu sofá
de cuerpo entero,
da igual,
que a mí, tanto me da,
tocar tus pies,
tu trasero,
tu cabeza
o tu torso..... delantero.
Por esos, ay... 


yo me muero.

Tenemos un dilema,
decídete,
o déjame a mi que decida,
pues un mueble no quiero ser
para ti toda la vida.

Javi Lobo.

Ya lo se

Mirándote a los ojos, 
recostado en tus pensamientos, 
a un centímetro de tus labios, 
a años luz nuestros deseos. 
Se mezclan nuestros alientos, 
nuestros pedazos, 
se adhieren a nuestros cuerpos, 
los labios,
los besos.
Nuestras piernas entrelazadas
como un nudo
de eternas ramas,
de tersas pieles
y fuertes pisadas.
Senderos húmedos,
caminos rectos,
y el miembro cruza
por su trayecto.
Y entonces,
se interrumpen los conceptos,
las ideas,
los lejanos recuerdos,
y solo sirve el momento,
el instante
que hace crujir el cuerpo.
Las voces cambian,
cambian los sonidos,
se transforman
de palabras
y se hacen gemidos.
Dulce calor inmenso,
que nos quema
a fuego lento,
fuerte la embestida,
el movimiento.
Sollozos y te quieros
dibujan el silencio,
y ese olor intenso,
que produce el deseo.
Recostado frente a tus ojos
devorando tus suspiros,
ya se que es lo quiero,
ya lo he decidido.
Mirarte cada mañana
tener tu cuerpo a mi lado.
morirme en tu mirada
mientras con mi amor
te voy amando

Javi Lobo.

Dos palabras


Soy la sencilla respuesta a tu pregunta, 
soy el resultado de la disputa 
entre tu vida y mi fe más absoluta 
en la creencia que nuestro amor 
no se detiene por tu ausencia 
ni por mi absurda insolencia
de presumir que siempre estarías ahí.

Soy la infinita pregunta
que te asalta en la duda,
te levanta el sueño, y te abre los ojos
en la premura
de pensar que tu enojo
no ha tenido la culpa, no,
solo la disculpa
de mi afán de quererte,
que por miedo a no verte
se disparan las quejas,
se oscurecen las nieblas
de mi deseo,
de la trastienda de mis te quieros.

Nunca supe que hacer
si no me decías dos palabras,
esas dos que eran mágicas
que tenían el poder de otorgarme
el valor de querer desatarme
a tu merced.

Esas dos palabras malditas,
infames y terribles
pero que cuando tu me las dices
son mi refugio, mi seguro
de alcanzar el cielo, de mirar al mundo
como yo quiero.

Esas dos palabras que ya no me dices
ya te cansaste,
ya las perdiste en tu paisaje,
dilas de nuevo, te lo pido
te lo ruego
nunca es tarde, siempre es temprano
para cantar un te quiero,
para decirme..... TE AMO.

Javi Lobo.

Ya no



Como los clarosocuros 
que resuelven mis noches, 
como los tiranos reproches 
que sobresalen de la almohada, 
al verla mojada en tus lágrimas atroces, 
en tu triste y vacío
en tu lado de la cama.

Ya no resuenan los muelles,
los resortes del colchón,
donde reposaba tu cuerpo,
donde te amaba yo.
Ya no se sudan las sábanas blancas,
no se mezclan fluidos y palabras,
ya no te tengo bajo mi cuerpo,
ya no, no me atraviesas con tu mirada.

Ya nuestras manos no se entrelazan,
no se arrebatan las ganas,
el techo ya no nos cubre
no nos refleja el espejo.
Ya sucumbe el reloj
a la ausencia del tiempo,
ya no recuerdo, mi amor
como sabían tus besos.

Ya no cantan las ramas
las maderas forzadas de tu cama.
Ya no tengo el olor
que tu piel me regalaba.
Solo guardo con pasión
el sonido de tus besos
el color de tus palabras
cuando me gritabas,
MI VIDA, CUANTO TE QUIERO.

Javi Lobo

De vez en cuando



Por los caminos, 
ando suspirando 
cuando te pienso 
de vez cuando. 

Por tus mejillas
me pierdo tanto,
si cierro los ojos,
de vez en cuando.

El sonido que tu voz tiene
me hace recordarte,
igual soy yo,
soy muy de soñarte.

Cada paso que doy, en cada paso,
siento que te quiero,
que te estoy amando,
menos mal que solo es,
de vez en cuando.

Javi Lobo.