Mirándote a los ojos,
recostado en tus pensamientos,
a un centímetro de tus labios,
a años luz nuestros deseos.
Se mezclan nuestros alientos,
nuestros pedazos,
se adhieren a nuestros cuerpos,
los labios,
los besos.
Nuestras piernas entrelazadas
como un nudo
de eternas ramas,
de tersas pieles
y fuertes pisadas.
Senderos húmedos,
caminos rectos,
y el miembro cruza
por su trayecto.
Y entonces,
se interrumpen los conceptos,
las ideas,
los lejanos recuerdos,
y solo sirve el momento,
el instante
que hace crujir el cuerpo.
Las voces cambian,
cambian los sonidos,
se transforman
de palabras
y se hacen gemidos.
Dulce calor inmenso,
que nos quema
a fuego lento,
fuerte la embestida,
el movimiento.
Sollozos y te quieros
dibujan el silencio,
y ese olor intenso,
que produce el deseo.
Recostado frente a tus ojos
devorando tus suspiros,
ya se que es lo quiero,
ya lo he decidido.
Mirarte cada mañana
tener tu cuerpo a mi lado.
morirme en tu mirada
mientras con mi amor
te voy amando
Javi Lobo.

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