En mi silencio dispongo,
en mi ausencia repongo
y en mi paciencia resuelvo
todas las dudas,
los quiebros,
los temores y las penas
que me asolaron ayer,
me estremecen hoy
y me olvidarán mañana.
Seré el olvido de las caricias,
los besos, los gemidos y los deseos,
que un día resonaron
y que hoy, solo retuercen mi corazón
como escurriéndolo de su amor
para dejarlo seco y arrugado.
Cada acto, cada acción,
cada paso que percibo
me revela que ya estoy
en el espacio
en que nada es y todo pudo ser.
Tan sólo,
solo soy el olvido.
En mi silencio dispongo,
en mi ausencia repongo
y en mi paciencia resuelvo
poner en remojo mi corazón
para empaparlo de la pasión olvidada.
Henchirlo de la sustancia
que necesita para seguir latiendo,
como el sabe que desea,
como me pide cada día,
como me suplica.
Donde está la fuente?
Quien puede encontrarla?
Para que, de repente ose utilizarla.
Donde el remedio que sane,
que me salva?.
Mientras,
sigo siendo donde sigo,
y mi corazón y yo,
seguiremos siendo,
Javi Lobo.

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