Una noche de estas,
te mostraré el firmamento
repleto de estrellas fugaces,
para que las mires
con la sonrisa de tus ojos,
con esos ojos que me matarían,
si tu me mirases.
Una noche de estas,
te enseñaré lo que se esconde
bajo las letras de tu nombre,
en el sonido dulce y melodioso de tu voz,
en la sombra que reluce de tus labios,
esos que deseo yo.
Una noche de estas,
estarás tan cerca de mi
que se unirán a conciencia nuestros alientos,
y a nuestros tientos
se erizará la piel
y nos uniremos a fuego lento
como quien no quiere comer,
tan solo disfrutar del fuego,
del placer,
y no podremos, no,
sostenernos de pie.
Caeremos sin remedio
en el lienzo terso,
en el poema, en el verso
de nuestro universo.
Una noche de estas,
con los ojos cerrados
y la mente abierta,
cazaremos estrellas,
volaremos tan alto
que las cumbres se harán pequeñas,
y las horas contarán hacia atrás,
para que tu yo
volvamos y volvamos a empezar.
Una noche de estas
te dibujaré con mi pincel
en todo el firmamento,
y nos cubriremos con el.
Tomarás mi estrella,
para aceptarme en tu mundo,
que hoy, ya sabes tu
que hoy, soy tuyo.
Javi Lobo.

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