martes, 4 de marzo de 2014
Desayunar
Te descubrí una mañana, en primavera, cuando tus ojos abrías, cuando mis dedos yacían, mojados en tu vereda. De par en par me abriste, los testigos a tus ciegos deseos, que yo más que no veo, a tus gemidos resistirte. Que por hacerte despertar, en el cielo mis manos me veo, y tus labios abiertos yo deseo, en los míos muy abiertos rozar. Que apetito de ti yo tengo, que de hambre, mi amor, me muero, que solo yo puedo pensar, solo, en poderte..............desayunar.
Javi Lobo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario