He aprendido de ti,
mi cielo,
que con sólo respirar,
con un susurro más,
mi cuerpo toma vuelo.
Que con tus mágicas palabras,
mientras tu me hablas,
despiertas mi celo,
y caminan a mis dedos,
por las cimas,
por los senderos,
por los caminos del infierno.
He aprendido de ti,
mi vida,
que si escucho tu voz,
tu aliento y tu risa,
tengo que tenerme a mi,
tengo que sentirte en mis tientos,
para aplacar mi deseo, y sumisa
hacerme el amor
a mi misma.
Cierro los ojos y siento
tu cuerpo dulce de miel,
no pienso, no vivo,
solo me muevo
esperando me des,
tu amor con mis manos,
con mi piel.
He aprendido de ti
que si te amo así,
no iré al infierno temído,
sólo al cielo en mi gozo,
a tu cuerpo
en mis gemidos.
Que se junten los universos,
que se acaben los versos,
que tu cuerpo es mi mano
y tu voz mis besos.
Javi Lobo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario