Los cielos se abren
mientras las tierras,
oscuras y ardientes se cierran
para dejar que la luz entre,
por fin en mi alma
y por mis venas.
Tendré tanto cuidado al caminar,
que me dará tiempo a admirar
todo lo que a mi paso vea.
No iré veloz,
porque así, sentiré el viento
en mi cara,
sin que una tormenta ciega,
me empuje la espalda.
que me dará tiempo a admirar
todo lo que a mi paso vea.
No iré veloz,
porque así, sentiré el viento
en mi cara,
sin que una tormenta ciega,
me empuje la espalda.
Y la luz del sol
me alumbrará tanto,
que a mil quilómetros,
puede que me veas pero,
nunca podrás rozar
mis manos, ni cogerlas.
Mi paso será uno tras otro,
seguro y preciso,
y aunque caer pueda,
te recogeré sin remedio,
mi amor, del suelo,
mil veces y de mil maneras.
me alumbrará tanto,
que a mil quilómetros,
puede que me veas pero,
nunca podrás rozar
mis manos, ni cogerlas.
Mi paso será uno tras otro,
seguro y preciso,
y aunque caer pueda,
te recogeré sin remedio,
mi amor, del suelo,
mil veces y de mil maneras.
Los cielos se han abierto,
por fin hoy,
siento el frescor
por fin hoy,
siento el frescor
de la brisa,
y las tierras me quieren ver caminar,
pero siempre,
siempre
sin prisa.
Javi Lobo.
y las tierras me quieren ver caminar,
pero siempre,
siempre
sin prisa.
Javi Lobo.

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