jueves, 29 de mayo de 2014

El sur, mi sur



El sur, mi sur
estás ahí, 
mi sur.
y yo al norte,
perdiendo el porte 
por no verte,
por no tenerte.

El sur, mi sur,
toda la vida mirando al norte,
ser centrado y concreto
y ganar el respeto
de los que a mi lado
prendí.

Y yo
pensando en ti
el sur, mi sur,
en como ir cambiando
mi rumbo, mi rango
para, de vez cuando
mirarte y olerte
tocarte y quererte
vivirte cada día,
buscar tu armonía,
en mí,

Mi sur, el sur, mi vida.
¿Donde está la salida
que me da el espacio
para cambiar mi palacio
por tus arenas finas?.
¿Donde el viento
que me ayude en el intento
de acercarme a ti?
A veces, de vez en cuando
miro al sur, mi sur, tal vez
porque lo sigo amando.
Tal vez, nunca lo haya dejado.

El sur, mi sur,
estoy sentado a tu lado
tan sólo esperando
que tu no mires a tu sur,
para buscar otro amado,
por que en tu norte,
reside
tu enamorado.

Javi Lobo.

Pisando



Pisando la hierba de tu alegría, 
andando los cerros de tu sonrisa, 
no tengo más que mi vida, 
para dártela sin prisa. 

Colgado de tus ojos como el cielo,
a un lado del camino yo te espero,
para hacerme inseparable caminante,
el delirio de mirar tu semblante.

Pisando la arena de tu mar,
me despojo de mis miedos y mis dudas,
la necesidad de tu aliento respirar,
que mi amor ya no tiene cura.

Pisando la hierba con tus pies,
siento mi cuerpo desbordado
por mi amor a ti, ya me ves,
por el cariño que siempre me has dado.

Pisando suelo yo estaré
mientras a mi lado,
tu mi cielo, siempre estés.

Javi Lobo.

Carta de un amor perdido a un amor desesperado.



Ser callado actor 
del inmenso recuerdo que te embarga 
y no tener el valor de mi palabra,
es la culpa que ha de pagar el que se dedica 
a caminar en tu todo, 
para luego no ser nada.

Nunca descubrí
que el empeño que puse en seguir
pudiera llegar a ser
el sendero que no hay que correr,
el camino equivocado,
la piedra que siempre se queda a un lado
de mis pies, de mis zapatos.

Mientras caminaba por la senda de tu espalda,
embelesado en mis dulces besos,
no adivinaba hacia donde dirigías tu mirada,
donde colocabas el listón,
el tremendo eslabón
que unía nuestros mundos,
y así oriundo de tus pasados te quieros,
caí exhausto en tus presentes no puedos.

Ahora el silencio es nuestro muro,
y la ceguera de nuestros ojos,
el temido e infame insulto
a nuestras metas, a nuestros nudos,
la tijera que nos corta los lazos,
y que nos hace pedazos
el orgullo, el deseo y nuestros abrazos.

Por más que yo quiera,
no puedo abrazar la quimera
de tu semblante,
la certeza que mi corazón no aguante
mirarte y desmayarme.

Dulce espacio que un día tuvimos
y ahora, como el vino,
se ha teñido en vinagre amargo,
hemos hundido en nuestro embargo,
el desalojo de los suspiros,
de los gemidos que nos ataron,
como tiros a bocajarro.

Dos almas que un día buscaron
la profecía de unir sus alientos,
de levantar cimientos,
que ahora se arrastran por los suelos,
por el barro.

Queda prendido en la llama del olvido
aquella tela, aquel aroma, aquel tejido,
aquella vela que ahora nos ahoga.
Queda colgada en tu armario,
la prenda de mis amores vanos,
la contienda de tus lagrimas,
el recuerdo de mis palabras y,
tus suspiros,
dios.... tus suspiros.
Siempre fueron míos.

Amor,
hecho de menos esos motivos
por los que un día,
tu y yo caímos en la alegría
y por los que el cielo nos castigaría.

Amor..
Hecho de menos el espacio,
el tiempo,
el preciso momento que nos mirábamos.

Amor, como te echo de menos..

Javi Lobo.

Tener un sueño

Tener un sueño, 
ser parte de el, 
ser tu mi dueño 
y no poderte ver. 
Hacerte sentir, 
llorar y reir, 
la fuente que inunda 
tu sed más profunda
de mi existir.

Tener un sueño,
soñarte a ti,
y verte pequeño,
alejado de mi.
Sentir como lloras,
como te duelo,
y como me añoras
lo que yo te quiero.

Tenerte en un sueño,
tenerme en tu cama
y ser el que cures,
el que sanes mi alma.
Juntar los dos mundos,
bajar paraísos
y tenernos muy juntos,
gritar si es preciso.
Romper las barreras
que el orgullo levanta,
y tocar las quimeras
de mi garganta.

Tenerme en un sueño,
soñar todo esto,
y solo quiero me ames,
pero siempre despierto.
Hazme rugir,
toca las teclas,
llámame a mi,
y no desaparezcas.
Devuélveme la vida,
dame tu calor
y así tomaré la salida
de tu hermosa voz.

Tengo un sueño
en tu cama los dos,
de cabezal las estrellas,
mientras hacemos el amor.
Tu risa,
tus ojos
tu olor mi premisa
tu calor mi sonrojo.
Tu pelo, tu boca
tu piel me disloca,
tus manos, tu cuello
mi vida, no puedo.

No puedo soñarte
y ser capaz
de comprender
que ya no te amaré jamás.
Tengo soñando
todos mis recuerdos
y te están deseando
todos los poros
de mi cuerpo.

Javi Lobo.

Mirando al mar

Mirando al mar,
sereno y calmado,
me esperas a mi,
aunque aún no me has llamado.

Esperas que ocupe
una silla vacía, 
esperas decida
asistir a tu encanto.

Pero cielo, pídemelo sin miedo,
que yo en un arrebato,
dejo la vida,
para estar a tu lado.

Javi Lobo.

Cerrar

Cerrar ventanas, 
cerrar puertas, 
Sigo viendo tu sombra, 
pero tu nunca llegas.


Javi Lobo

Dejémos

Dejemos que nada sea todo, 
dejemos que lo que no parece, sea, 
cuando menos te lo lo esperes, 
cuando más lo deseas. 
Dejémonos de monsergas, 
hagamos la hoguera y 
quemémonos sin remedio en ella.

Dejemos que el momento nos sorprenda,
dejémonos caer en la trastienda,
y háblame de amor,
que yo te lo haré,
si tu me dejas.

Javi Lobo

EL sol se fue

El sol se fuė, 
pero siempre queda el mar y la arena. 
Seguro, tendrías cosas que hacer, 
que pena, 
hoy, no lo abracé.


Javi Lobo

Hoy voy a buscarte

Hoy voy a buscarte en la playa, 
hoy no me rendiré 
hasta que tus brazos de luz 
toquen mi piel, 
hasta que mi cuerpo se llene de ti, 
hoy me abrazarás, te abrazaré, 
mi sol. 
Bailaremos juntos,
como tu y yo sabemos hacer.
Despacio y sin prisa.
Hoy te buscaré.
Buenos días mi sol.

Javi Lobo

De un lado a otro

De un lado a otro de la calle 
corren mis pensamientos, 
pasean por tu cintura, 
y descansan en tus pechos. 

De acera a acera, 
mis deseos van cruzando, 
al mirar como tus ojos,
sonríen mientras te amo.

Mil temblores traspasan
todas la fibras de mi carne
cuando felices, mis manos piensan
que sus dedos van a tocarte.

De un lado a otro de tu cuerpo,
paseo sin apenas pararme,
que aunque vaya muy despacio,
es mi manera de amarte.

Javi Lobo.

Mamá

Dedicado a las casas de ancianos de Perú, a la página Apead Alzheimer Perú, de España, mi país, y de todo el mundo.

Mamá...

Cuando llega el invierno y vas descubriendo, 
que la vida se rompe poco a poco, 
es cuando sientes que nada es eterno. 
Pasas la vida regalando amor y cuidados a tus hijos,
a tus heredados,
dando calor cuando hace frío,
secando las lágrimas y enseñando,
lo que es vivir, sufrir y luchar por amor.
Demostrando con hechos
que das la vida por cualquiera bajo tu techo.
Dejando la piel a cada momento
para que un día, no muy lejano,
tus vástagos sean buenas personas,
con una vida propia, que cuiden de sus hijos,
que los amen, que los quieran,
para nunca jamás abandonarlos.

Hoy, voy a verte.
Hoy me acerco raudo a la casa,
en el centro de internado.
Todo es aséptico, aseado.
Todo es acorde con lo acordado.
Algunas flores, si,
no tantas como para regalar una a cada alojado.

Puedo pasar a la sala, donde espero,
haya alegría, donde pienso
que las abuelas y abuelos disfrutan de sus nietos,
y que ese día, sin pensarlo,
sus padres los han llevado para verles y quererles,
recordarles que les siguen amando.

Ando y ando por el pasillo
pero no escucho ningún ruido,
de gritos infantiles, de besos sonoros,
de juegos pueriles, de palabras de añoro.

Abro las puertas con miedo de golpear a alguien,
que en la sala jugase a su aire,
y..... veo..... el silencio,
la tristeza,
miradas perdidas en la certeza,
que ese día ya no vendrían....
Ni ese día, ni el siguiente.

La televisión encendida pero nadie la mira,
las caras inexpresivas me dicen
que ya no esperan nada de la vida.
Te veo allí, mirando la ventana.
Me viste llegar pero, creíste ver una sombra,
que el sol produce, como un espejismo
de alguien que un día te amó, se deduce.
Alguien al que amas,
por el que aún darías la vida, tus ganas.

Te miro y te llamo, "mamá, ¿Cómo estas hoy?,
te veo muy guapa". y tu me contestas,
"Hola, permítame pedirle un favor, señor,
dígale a mi hijo que no me olvide,
dígale que nunca tire la llave de mi casa,
que venga a verme, señor,
que soy anciana.
Señor, dígale a mi hijo, que no quiero nada,
solo verlo, tocar su cara,
pero que no me deje sola y abandonada.
Señor, dígale usted, por favor".....
Con lágrimas en los ojos le respondo,
"¡Mamá, soy yo!",
Ella vuelve a mirar al vacío
y con media sonrisa en su rostro, dice......
"Lo se, hijo mío ".
Ya no me miró,
ya dejó sus ojos colgados de la pared,
donde el resto de ancianos miraban,
y prendían sus fotos, sus almas.

No hay luz en la sala,
faltan los niños, los hijos, las hijas amadas.
No hay luz en la casa. No entra ni por las ventanas.
Solo silencio y muchas miradas vacías,
tapadas por el olvido que reciben
a cambio de tanto cariño.

Que olvido es este tan cruel,
que clase de seres dejan de querer
a quien un día, se dejaron su piel
y su vida para vernos crecer.
Que hemos perdido en nuestro corazón,
que infame poción,
nos damos a beber
para ser tan crueles, para abandonar,
siempre, eso sí, con cariño,
a los que nos hicieron niños,
para hacernos crecer, con su amor y con su fe.

Mamá, yo te visitaré
mamá, no te dejaré, nunca tiraré la llave,
aunque no me conozcas, aunque no sepas quien soy,
yo si se quien eres, tu identidad te doy
cada vez que hable, que te bese.
Mamá, mira por la ventana
y me verás llegar, cada mañana,
con tus rosas, con mi alma,
con mi amor,
con tu nombre en mi boca,
con el amor que me provoca,
verte y olerte
y abrazarte muy, muy fuerte.

Mamá, siempre vendré a verte.
Siempre..
Siempre..

Javi Lobo.

Dedicado a las casas de ancianos de Perú, a la página Apead Alzheimer Perú. A todas las casa de ancianos del mundo y a los que, sin duda, un día, de alguna forma, llegaremos a estar.

Cóseme

Mujer de costura, 
cóseme el alma rota, 
hecha girones por la pena, 
que aunque en mi rostro 
no se nota, 
mi corazón la lleva. 

Mujer costurera,
sobrehílame el sentimiento que tengo,
hazme el prespunte sobre mis lágrimas,
y corta, de un tajo, si,
mi perpetuo lamento.
Usa el jaboncillo,
tu metro, tu aguja y tu talento.

Mujer de costura,
maestra de lienzos,
pruebame la vida en un traje,
que a mi talle, mi vida
le queda estrecho.

Javi Lobo.

Esto no es un poema

Esto no es un poema,
es la pérdida maldita
que se manifiesta
en forma de escrito,
es el pozo de frío que,
a veces, sale a la superficie
para hablar de si mismo. 

La pérdida, de ti, de mi,
de la indentidad miserable
que uno tiene
cuando la perdió
en algún momento.
Pérdida de la autenticidad
de acaparar
en una sola persona
todos los aspectos humanos
que nos hacen ricos,
especiales y seres tangibles.

La pérdida,
sentimiento indefinido
que proviene de un vacío,
de un hueco alojado
en algún punto
entre nuestro cuerpo
y nuestra alma.
Ese desasosiego
que no tapa nada,
no se llena, no se inunda,
sólo de vacío y tristeza.

La pérdida en sí,
es la oculta sensación
que te hace parecer
a ti mismo como un pasmarote,
sin saber de donde y de qué,
y sobre todo cómo.

La pérdida es el sentimiento
que no procesa dato alguno
que sea positivo.
No quiero hablar más de la perdida,
porque ya estoy
terriblemente perdido en ella.

Javi Lobo.

Un viejo amor

Un viejo amor, 
se instala en un rincón de tu corazón. 
En ese que tiene memoria 
y te dice de vez en cuando, 
por qué. 
En ese que te enciende el cuerpo cuando, 
en un espacio de tiempo, 
te lo encuentras de frente. 
Ese viejo amor, 
que se mitifica 
para no ser más 
que una idea distorsionada y embustera 
de lo que fue en realidad.

Javi Lobo.

En el bar de los sueños



En el bar de los sueños, 
tus recuerdos me tomaba, 
en una copa helada 
con el hielo de tus palabras. 

Una barra sombría,
y las mesas desangeladas,
un ramillete de sueños
en una bandeja de escarcha.

En el bar de los sueños,
donde siempre queda el alba,
tocas el firmamento
y después no queda nada.

Dulces y amargas las miradas
de los seres que me acompañan,
todos hablan de algo tuyo
y nadie te dice nada.

En el bar de los sueños,
soñé que tu me amabas,
que tonto soy a veces,
si tan solo te soñaba.

Dos mentiras, dos palabras,
un suspiro en mi robabas,
cuando al viento tu gritabas
que tu a mi me adorabas.

En el bar de los sueños,
tus recuerdos me acechaban,
como lobos hambrientos,
como glorias pasadas.

Pido al camarero
que me prepare la cuenta
pero no hay quien te sume
y solo me dan tu resta.

En el bar de los sueños
te tuve solo para mi,
y ahora que despierto
no puedo estar sin ti.

Javi Lobo.

Una noche de estas



Una noche de estas,
te mostraré el firmamento
repleto de estrellas fugaces,
para que las mires
con la sonrisa de tus ojos, 
con esos ojos que me matarían,
si tu me mirases.

Una noche de estas,
te enseñaré lo que se esconde
bajo las letras de tu nombre,
en el sonido dulce y melodioso de tu voz,
en la sombra que reluce de tus labios,
esos que deseo yo.

Una noche de estas,
estarás tan cerca de mi
que se unirán a conciencia nuestros alientos,
y a nuestros tientos
se erizará la piel
y nos uniremos a fuego lento
como quien no quiere comer,
tan solo disfrutar del fuego,
del placer,
y no podremos, no,
sostenernos de pie.
Caeremos sin remedio
en el lienzo terso,
en el poema, en el verso
de nuestro universo.

Una noche de estas,
con los ojos cerrados
y la mente abierta,
cazaremos estrellas,
volaremos tan alto
que las cumbres se harán pequeñas,
y las horas contarán hacia atrás,
para que tu yo
volvamos y volvamos a empezar.

Una noche de estas
te dibujaré con mi pincel
en todo el firmamento,
y nos cubriremos con el.
Tomarás mi estrella,
para aceptarme en tu mundo,
que hoy, ya sabes tu
que hoy, soy tuyo.

Javi Lobo.

martes, 20 de mayo de 2014

No siento nada, o casi nada.

Cuando te observo desnuda,
no siento nada, 
solo ardor, 
calentura, 
y mi alma desbocada, 
es decir, nada,
nada!.
Aunque tengo
que reconocer
que cuanto más te miro,
se suman,
entre otros deseos,
todos mis suspiros.
Cuanto más te suspiro,
más deseo
que tu cuerpo
suspire conmigo.

Javi Lobo.

Magia


A veces creo
que existe la magia,
el don de hacer aparecer las cosas,
las palabras que presagian 
lo que nunca vi,
lo que nunca sentí.
Magia es el efecto
que causa en mi,
la brisa del mar,
el aroma de azahar,
la espuma de las olas
rompiendo sobre las caracolas.
Magia es el dispendio
que emerge de los vientos
que mecen tus cabellos,
la locura de ver,
tus dedos al recogerlos,
el brillo de tus ojos
cuando me miras,
mis lagrimas cayendo
por mi barbilla.
Magia es el color de la mañana,
cuando al despertar
miro por mi ventana,
el sonido de las aves,
el sentido de las nubes
y sus lugares,
sus formas y sus figuras.
Magia es el olor a pan recién hecho,
a mantequilla,
del café que me bebo.
Son tus manos sobre mis hombros,
cuando me abrazas,
cuando mi alma retuerces
en tus pechos.
A veces creo
que existe la magia,
y otras veces,
hago yo que exista.
Sin magia
no sabría vivir,
A veces la invento
para ti y para mi,
al menos, lo intento.
Magia,
dame el poder
de desatar los nudos
que sin dudar alguien pudo
atenazar mi corazón,
mi alma y mi amor.
Magia,
dame el poder de ser tu mago,
para cambiar sentimientos,
para crear los momentos,
sin tocarlos.
Dame el don de fabricar lazos
en las personas que yo amo,
con las quimeras,
en lo que soñamos.
Permíteme
sacar el conejo de la chistera,
dar luz,
ser amor donde no era,
y amar sin fin,
a la mujer que me quiera.

Javi Lobo.

lunes, 19 de mayo de 2014

Hoy sí

Hoy sí,
hoy perseguiré mis sueños,
alumbraré a mis deseos
para que sigan diciendo,
lo que siento muy dentro.
Hoy sí,
hoy caminaré tanto 
que cansaré a la duda,
y asustaré al espanto.
Hoy sí,
hoy por fin,
sacudiré de un plumazo
lo que todo este tiempo
solo me ha hecho daño.
Hoy, empezaré a comenzar,
lo que ahora me duele
no haber terminado.
Hoy amaré a quién se merece,
como nunca se ha amado.
Tal vez,
hoy sea
el último día
de mi pasado.

Javi Lobo.

De arena

Te vestiré de verano, 
de playa, 
de arena fina, 
de mar sediento.

Cubriré tu cuerpo
con mis dedos
o con mi cuerpo entero,
si con la arena
no puedo.

Javi Lobo.

Y yo entiendo



Rozándome con la vida, 
amándome con el tiempo, 
te me quedaste prendida, 
de mi camisa, de mi desvelo. 

El sol, el cielo,
las cien maneras de verte,
de olerte,
el grito del silencio
que me hace merecerte.

Las mil maneras de amarte,
sin remedio,
se traslucen en el lienzo
que tu pintaste,
que tu bordaste,
que yo colgué en la pared
de nuestro lecho.

Meciéndome en la rama
de tu árbol sediento,
me calcé tus zapatos,
tus momentos,
los arrebatos
de los infiernos.

Hundiéndome en tus adentros,
aprendí a ser gaviota,
volar como un idiota,
sin rumbo sobre el viento,
a caer en las orillas
de los tiempos,
para levantar de nuevo el vuelo.

Y entiendo yo que,
para rozarme, amarme,
mecerme y hundirme,
mejor te rozo, te amo,
te mezo
y me hundo en tu cuerpo.
Tu profundidad es mi vuelo,
y cuanto más me hundo,
más te merezco.

Javi Lobo.

Sesenta segundos

Tengo la confianza plena
que a lo largo de un minuto
pueda ser, 
tus sesenta segundos
más completos de tu vida.
A partir de eso, 
no pido más al tiempo,
que el viento de tu vida 
haga el resto.

Tengo la confianza de ser,
tan sólo, 
sesenta segundos plenos
de recuerdos.
Sólo con eso me conformo.
Sólo con eso.

Javi Lobo.

En el olvido


En mi silencio dispongo, 
en mi ausencia repongo 
y en mi paciencia resuelvo 
todas las dudas, 
los quiebros, 
los temores y las penas 
que me asolaron ayer,
me estremecen hoy 
y me olvidarán mañana. 
Seré el olvido de las caricias, 
los besos, los gemidos y los deseos, 
que un día resonaron 
y que hoy, solo retuercen mi corazón 
como escurriéndolo de su amor 
para dejarlo seco y arrugado. 
Cada acto, cada acción, 
cada paso que percibo 
me revela que ya estoy 
en el espacio 
en que nada es y todo pudo ser. 
Tan sólo, 
solo soy el olvido.
En mi silencio dispongo, 

en mi ausencia repongo 
y en mi paciencia resuelvo 
poner en remojo mi corazón 
para empaparlo de la pasión olvidada. 
Henchirlo de la sustancia 
que necesita para seguir latiendo, 
como el sabe que desea, 
como me pide cada día, 
como me suplica.
Donde está la fuente? 

Quien puede encontrarla? 
Para que, de repente ose utilizarla. 
Donde el remedio que sane, 
que me salva?.
Mientras, 

sigo siendo donde sigo, 
y mi corazón y yo, 
seguiremos siendo, 
en el olvido.

Javi Lobo.

Mi perdón


Dame tu error
que yo me lo como,
con el hambre de mi abandono,
con la duda diluida
en una botella,
en mi bebida.
Dame tu culpa 
que la devoro,
como quien no comió,
del fruto, su pulpa,
del cofre, su tesoro.
Toma las mías
y guardarlas
en el cajón de las penas,
de tu desesperación,
en la alacena
de nuestro amor.
Dame tus penas,
por favor, no temas,
que yo
te daré mi perdón.

Javi Lobo.