domingo, 19 de enero de 2014

Mi día sin ti.



Como si nunca amaneciera y en mis manos tus recuerdos no tuviera, los minutos no quieren adelantar sus segundos, y las horas, las insufribles horas se convierten en desiertos inmundos. Se oscurece mi vida, mi cielo, la estancia, cuando tus ojos no alumbran en tu distancia.
Sí, mi vida sí. Así es mi día sin ti.

Mi mirada buscándote no te encuentra cuando rebusca en los lugares donde tu siempre mueves tu cuerpo, tu piel, tus lunares, y los rincones de mi casa, donde tu siempre paseas, te están necesitando y te anhelan, los divanes te desean.
Sí, mi vida sí. Así es mi día sin ti.

El sol no me calienta cuando a mi cuerpo se enfrenta y el aire, que no sabe como ni donde envolverte, no se respira, sólo busca de tu aroma para saberse igual de hermosa que tu, mi vida.
Sí, mi cielo sí. Así es mi día sin ti.

Mis pasos no avanzan y el suelo no le alcanza por que siente que tu faltas, a mi lado, de mi mano. Y las esquinas y las plazas, las fuentes y terrazas preguntan por tu nombre, que no sienten que te acerques a sus piedras y les roces.
Sí, mi vida sí. Así es mi día sin ti.

Si no existieras, cielo, como sería el mundo, que tu esencia no tuviera, que de tu ser fuera oriundo. Que yo no sería yo, sería otra persona, que seguro sin vivirte no tendría la vida, el amor y tu aroma.
Sí, mi vida sí. Así sería mi día y mi vida sin ti.


Javi Lobo.

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