Estoy vacía y demasiado fría. Las horas, los minutos, los segundos, se me hacen eternos, porque no estás tú. Necesito tu calor. Que reposes en mí, hasta el último gramo de tu cuerpo. Necesito sentir cada milímetro de tu piel, y arroparte cada noche, con mi dulce y suave ropaje. Ser blanda y cómoda a la vez, para que no te vayas, como cada mañana. Necesito tu olor en mí, impregnando cada milímetro de mi sabana. Que te recuestes en mi almohada como si te quedaras a dormir para siempre. Pero, cielo mío, odio que cada mañana me abandones, odio que me dejes descubierta y libre de tu cuerpo. Desamparada. Odio que suene el terrible sonido de tu despertador para que, te levantes y te vayas, me dejes sin ti y sin nada, porque te quiero amor, aunque sea........... tu cama.
Javi Lobo.
Estoy vacía y demasiado fría. Las horas, los minutos, los segundos, se me hacen eternos, porque no estás tú. Necesito tu calor. Que reposes en mí, hasta el último gramo de tu cuerpo. Necesito sentir cada milímetro de tu piel, y arroparte cada noche, con mi dulce y suave ropaje. Ser blanda y cómoda a la vez, para que no te vayas, como cada mañana. Necesito tu olor en mí, impregnando cada milímetro de mi sabana. Que te recuestes en mi almohada como si te quedaras a dormir para siempre. Pero, cielo mío, odio que cada mañana me abandones, odio que me dejes descubierta y libre de tu cuerpo. Desamparada. Odio que suene el terrible sonido de tu despertador para que, te levantes y te vayas, me dejes sin ti y sin nada, porque te quiero amor, aunque sea........... tu cama.
Javi Lobo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario